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Nombre común o vulgar:
Sandía, Sandías, Chicayote
Nombre científico
o latino: Citrullus lanatus
Familia: Cucurbitáceas.
Origen: África subtropical.
Planta anual herbácea,
de porte rastrero o trepador.
Tallos herbáceos
de color verde, recubiertos de pilosidad
que se desarrollan de forma rastrera, pudiendo
trepar debido a la presencia de zarcillos
bífidos o trífidos, y alcanzando
una longitud de hasta 4-6 metros.
Hojas con el haz es suave
al tacto y el envés muy áspero
y con nerviaciones muy pronunciadas. El
nervio principal se ramifica en nervios
secundarios que se subdividen para dirigirse
a los últimos segmentos de la hoja,
imitando la palma de la mano.
Fruto baya globosa u oblonga
en pepónide formada por 3 carpelos
fusionados con receptáculo adherido,
que dan origen al pericarpo.
Su peso oscila entre 1
y 20 kilogramos.
El color de la corteza
es variable, pudiendo aparecer uniforme
(verde oscuro, verde claro o amarillo) o
a franjas de color amarillento, grisáceo
o verde claro sobre fondos de diversas tonalidades
verdes.
La pulpa también
presenta diferentes colores (rojo, rosado
o amarillo) y las semillas pueden estar
ausentes (frutos triploides) o mostrar tamaños
y colores variables (negro, marrón
o blanco), dependiendo del cultivar.
Hay sandías con
semillas y sin semillas. La piel rayada
está siendo un carácter diferenciador
para el consumidor entre sandía con
semillas y sin semillas.
Posee una gran popularidad
por sus propiedades refrescantes, siendo
consumida en los meses calurosos del verano.
El contenido calórico
es bajo, y además del efecto refrescante
es depurativo y ligeramente laxante debido
a la celulosa que contiene por lo que también
debe consumirse con precaución.
CULTIVO
DE LA SANDÍA
Temperaturas:
Desarrollo óptimo
23-28ºC.
Detención de la
vegetación 11-13ºC.
Cuando se trata de sandías
injertadas aumenta la resistencia tanto
al frío como al calor.
Planta fuera después
de pasadas las heladas.
Proteger del tiempo frío
con plástico.
La sandía es menos
exigente en temperatura que el melón,
siendo los cultivares triploides más
exigentes que los normales, presentando
además mayores problemas de germinabilidad.
Cuando las diferencias
de temperatura entre el día y la
noche son de 20-30ºC, se originan desequilibrios
en las plantas: en algunos casos se abre
el cuello y los tallos y el polen producido
no es viable.
Humedad ambiental:
La humedad relativa óptima
para la sandía se sitúa entre
60 % y el 80 %, siendo un factor determinante
durante la floración.
Suelo:
La sandía no es
muy exigente en suelos, aunque le van bien
los suelos bien drenados, ricos en materia
orgánica y fertilizantes.
Marco de plantación:
En hileras de 1,5 m de
distancia y 1,5 m entre plantas.
A un metro de distancia
una planta de otra.
Los marcos de plantación
más comunes en sandía injertada
son los de 2 m x 2 m y 4 m x 1m.
El primero tiene el inconveniente
de que se cubre la superficie muy pronto
e incluso a veces antes de que se hayan
desarrollado suficientes flores femeninas,
ya que éstas aparecen a partir de
la quinta o sexta coyuntura.
El segundo marco es más
apropiado, ya que además permite
un mejor aprovechamiento del agua y de los
nutrientes y el descanso de cierta parte
del terreno (por la disposición de
los ramales portagoteros, que se colocan
pareados por línea de cultivo) y
un ahorro en la colocación de materiales
de semiforzado.
Siembra y plantación:
Incorporar abono bien descompuesto
y un fertilizante complejo antes de plantar.
Siembra a principios de
primavera a cubierto en bandejas o semilleros
a temperatura de al menos 22-25ºC.
En plantaciones tempranas,
una vez realizado el trasplante, se puede
proceder a la colocación de túneles
de semiforzado para incrementar la temperatura.
Para ello se colocan arcos
de alambre cada 1,5 metros aproximadamente,
que se recubren con un film que se sujeta
al suelo con la propia arena.
El film que mejores resultados
está dando es el polímero
EVA de 150-200 galgas, que además
de proteger de las bajas temperaturas, impide
el goteo por condensación, evitando
reduciendo el riesgo de pudrición.
Otros materiales utilizados
son las películas de polietileno
transparente, con el inconveniente del goteo,
y la manta térmica, que aunque incrementa
la temperatura en menor medida, mejora las
condiciones de ventilación y evita
el problema del goteo.
La planta injertada procedente
del semillero debe colocarse de forma que,
el cepellón quede en contacto con
el suelo, cubriéndolo con arena,
y el injerto quede por encima de la arena,
evitando así la emisión de
raíces por parte de la sandía
por la humedad que proporciona el riego,
ya que de lo contrario podrían presentarse
problemas de ataque de Fusarium.
Polinización:
Cuando se cultiva sandía
apirena (triploide) es necesaria la utilización
de sandía diploide como polinizadora,
ya que el polen de la primera es estéril.
Se buscan asociaciones
en las que coincidan las floraciones de
la polinizadora y polinizada en relación
30-40 % de polinizadora + 60-70 % de polinizada
ó 25-33 % de polinizadora + 67-75
% de polinizada.
Es frecuente que se asocien
sandías "tipo Sugar Baby"
como polinizadoras con "tipo Crimson
" como polinizadas para no confundirlas
a la hora de la recolección.
Para ayudar a la formación
de frutos, polinizar las flores a mano en
huertos caseros.
Abonado o fertilización:
Fertilizante equilibrado
hasta que los frutos comiencen a desarrollarse.
Acolchado:
Consiste en cubrir el suelo/arena
generalmente con una película de
polietileno negro de unas 200 galgas, con
objeto de: aumentar la temperatura del suelo,
disminuir la evaporación de agua,
impedir la emergencia de malas hierbas,
aumentar la concentración de CO2
en el suelo, aumentar la calidad del fruto,
al eludir el contacto directo del fruto
con la humedad del suelo.
Puede realizarse antes
de la plantación, o después
para evitar quemaduras en el tallo.
Aplicar mulch orgánico
para conservar la humedad en lugar de plástico.
Almohadillar con hierba
seca o paja los frutos.
Recolección:
Duración del cultivo
de 90 a 150 días.
Cosechar a las 11-14 semanas
después de sembrar.
Las sandías maduras
suenan a hueco al golpearla con los dedos,
se produce un sonido sordo.
Al rayar la piel con las
uñas, ésta se separa fácilmente,
el rayado de la corteza con la uña
debe ser fácil.
Al oprimir el fruto entre
las manos se oye un sonido claro como si
se resquebrajase interiormente.
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Sandía
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