|
Nombre común o vulgar:
Espinaca, Espinacas, Espinafré
Nombre científico
o latino: Spinacia oleracea
Familia: Quenopodiáceas
(Chenopodiaceae).
Origen: Asia central.
Las espinacas son plantas
anuales de crecimiento rápido.
Se aprovechan las hojas,
altamente nutritivas.
Las espinacas son plantas
de estación fresca.
En una primera fase forma
una roseta de hojas de duración variable
según condiciones climáticas
y posteriormente emite el tallo.
De las axilas de las hojas
o directamente del cuello surgen tallitos
laterales que dan lugar a ramificaciones
secundarias, en las que pueden desarrollarse
flores.
Existen plantas masculinas,
femeninas e incluso hermafroditas, que se
diferencian fácilmente, ya que las
femeninas poseen mayor número de
hojas basales, tardan más en desarrollar
la semilla y por ello son más productivas.
Hay varios tipos de hojas:
aflechadas, partidas, lobuladas, ovales,
redondeadas...
Se consumen ligeramente
cocidas o crudas en ensaladas cuando son
jóvenes.
Variedades de
espinaca:
- Viroflay.
- Sevilla.
- Gigante de invierno.
- Matador.
- Achile.
- Holanda.
- Viking.
- Rey de Dinamarca.
- Virkade.
- Estivato.
- Espinaca de otoño
- Espinaca de verano
- Espinaca de invierno
Composición
química de la espinaca:
Agua 89%
Hidratos de carbono 2, 6% (fibra 2, 2%)
Proteínas 1, 2%
Lípidos 0, 3%
Potasio 500 mg/100 g
Sodio 60 mg/100 g
Calcio 90 mg/100 g
Hierro 4 mg/100 g
Fósforo 45 mg/100 g
Vitamina C 30 mg/100 g
Vitamina A 1 mg/100 g
Vitamina B1 0, 1 mg/100 g
Vitamina B2 0, 2 mg/100 g
CULTIVO
DE ESPINACAS
Luz:
Al alargarse los días
(más de 14 horas de luz diurna) y
al superar la temperatura los 15ºC,
las plantas pasan de la fase vegetativa
(roseta) a la de "elevación"
y producción (emisión de tallo
y flores).
La producción se
reduce mucho si el calor es excesivo y largo
el fotoperiodo, dado que las plantas permanecen
en la fase de roseta muy poco tiempo, con
lo que no se alcanza un crecimiento adecuado.
Temperaturas:
Las espinacas que se han
desarrollado a temperaturas muy bajas (5-15ºC
de media mensual), en días muy cortos,
típicos de los meses invernales,
florecen más rápidamente y
en un porcentaje mayor que las desarrolladas
también en fotoperiodos cortos, pero
con temperaturas más elevadas (15-26ºC).
También las lluvias
irregulares son perjudiciales para la buena
producción de espinacas y la sequía
provoca una rápida elevación,
especialmente si se acompaña de temperaturas
elevadas y de días largos.
Las plantas pequeñas
y los plantones sobreviven a temperatura
de -9ºC.
Si la temperatura es mayor
de 26ºC se produce la inhibición
total de la germinación.
Soporta temperaturas por
debajo de 0ºC, que si persisten bastante,
además de originar lesiones foliares,
producen una detención total del
crecimiento, por lo que el cultivo no rinde
lo suficiente.
Cultivar cultivares recomendados
para tu zona.
Suelo:
Es una especie bastante
exigente en cuanto a suelo y prefiere terrenos
fértiles, de buena estructura física
y de reacción química equilibrada.
Por tanto, el terreno debe
ser fértil, profundo, bien drenado,
de consistencia media, ligeramente suelto,
rico en materia orgánica y nitrógeno,
del que la espinaca es muy exigente.
No debe secarse fácilmente,
ni permitir el estancamiento de agua.
En suelos ácidos
con pH inferior a 6,5 se desarrolla mal,
a pH ligeramente alcalino se produce el
enrojecimiento del pecíolo y a pH
muy elevado es muy susceptible a la clorosis.
Preparación
del terreno:
El terreno debe labrarse
profundamente y ahuecarse superficialmente.
Siembra:
Podemos hacer el plantel
de espinaca durante todo el año aunque
en primavera es la estación más
adecuada.
Depositaremos una semilla
en cada compartimiento de la bandeja que
habremos llenado con substrato.
La semilla debe quedar
bien enterrada.
No regar hasta que la semilla
germine, pero es importante que la bandeja
quede tapada con otra bandeja encima por
ejemplo y en un lugar cálido y a
la sombra.
Observad cuando germinan
para quitarle la bandeja de encima y regar
cada tres días dependiendo del calor.
La germinación tiene
lugar a las tres semanas de la siembra si
durante este periodo se mantiene una temperatura
en torno a 4-6ºC, ya que a medida que
se incrementa la temperatura se inhibe la
germinación.
El plantel lo sembraremos
en hileras a una distancia entre cada planta
de 30 cm.
La siembra realizada al
terminar el verano permite llevar a cabo
la recolección a principios de invierno.
En localidades de clima
riguroso la recolección no tendrá
lugar hasta la primavera. A fines de invierno
puede sembrarse nuevamente.
Con el fin de obtener una
producción escalonada, se aconseja
realizar siembras periódicas cada
20 días.
La siembra debe realizarse
en terrenos ligeramente húmedos.
Las variedades estivales
sembrar en el suelo definitivo, y a intervalos
entre principios de primavera y principios
de verano. Entre planta y planta debe haber
15-20 cm de separación.
Las variedades de invierno,
a su vez, se siembran también un
sitio a finales del verano o principios
del otoño, y se deja una separación
de 25 cm entre ellas.
Las variedades más
precoces presentan una menor resistencia
a la subida de flor, por lo tanto son empleadas
en siembras a finales de verano y otoño-invierno.
Las variedades menos precoces
son más resistentes a la subida de
flor y se siembran a finales de invierno
y en primavera.
En cultivos intensivos
suelen hacerse dos aclareos, el primero
separando las plantas 5-7 cm y el segundo
unos diez días más tarde,
dejando entre plantas una distancia de 12-15
cm. Suelen efectuarse cuando las plantas
tienen 4-5 hojas.
En cultivo destinado a
la industria, el aclareo se hace dejando
entre plantas unos 5-6 cm.
Riego:
La espinaca se beneficia
mucho de la frescura del terreno, especialmente
cuando se inicia el calor.
Regando el cultivo con
frecuencia se pueden obtener buenos rendimientos
y plantas ricas en hojas carnosas, siendo
especialmente importante en los cultivos
que se recolectan tardíamente en
primavera.
Los periodos de sequía
e irrigación alternantes favorecen
la eclosión del tallo.
Las espinacas de invierno
gusta de un muy buen drenaje, así
como de cierta protección, desde
mediados del otoño hasta principios
de la primavera.
Las espinacas de verano
no son fáciles de cultivar, a no
ser que se les proporcione un suelo rico
y húmedo, con algo de sombra que
las resguarde del sol directo, de forma
que no se dé un desarrollo excesivamente
rápido.
Abonado o fertilización:
La administración
de estiércol no debe realizarse directamente,
sino en el cultivo que precede al de espinaca,
ya que el ciclo de desarrollo de la espinaca
es muy rápido y no le da tiempo a
beneficiarse de éste, las raíces
son muy delicadas y se hacen más
susceptibles al ataque de hongos (especialmente
con estiércol fresco) y con dicho
estiércol se diseminan semillas de
malas hierbas.
Aunque de forma general
la fertilización deberá realizarse
de acuerdo a la siguiente proporción:
N-P-K 3-1-3.
El suministro de fertilizantes
debe ser muy rico y abundante, aunque habrá
que tener en cuenta la fertilidad del suelo.
En cobertura el nitrógeno
se aportará con una frecuencia de
15-20 días.
También es conveniente
emplear el potasio en abonado de cobertera.
La carencia de boro se
manifiesta en la espinaca con una reducción
en altura, una clorosis intensa y las raíces
muestran un color negruzco.
En suelos con pH elevado
la carencia de manganeso provoca una clorosis
foliar, mientras que las nerviaciones quedan
de color verde.
Malas hierbas:
La eliminación de
malas hierbas puede realizarse manualmente,
con los aperos apropiados o mediante escarda
química.
Plagas y enfermedades
de espinaca:
- Nematodos de la remolacha.
- Mosca de la remolacha.
- Pulgones.
- Mildiu.
- Mosaico de la remolacha.
Recolección:
Recolecta de forma periódica,
porque podrían empezar a florecer.
Cosechar hojas cortando
entre 5 y 10 semanas después de sembrar
en cualquier etapa, después de que
las plantas midan unos 5 cm.; o bien, cortar
hojas individuales o corta las cabezas a
3 cm del suelo para que vuelvan a brotar;
o retirar toda la planta con zonas cálidas,
cosecha plantas jóvenes antes de
que granen.
Cuando están verdes
y tiernas se recogen las hojas grandes,
recogiendo unas pocas de cada planta.
La recolección manual
consiste en cortar las hojas más
desarrolladas de la espinaca, dando aproximadamente
5 ó 6 pasadas a un cultivo.
Si se pretende comercializar
plantas enteras, se corta cada planta por
debajo de la roseta de hojas a 1 cm bajo
tierra, en este caso se dará solo
una pasada.
La recolección nunca
se realizará después de un
riego, ya que las hojas se ponen turgentes
y son más susceptibles de romperse.
Si la espinaca se destina
a la industria la recolección será
mecanizada empleando cosechadoras autopropulsadas,
éstas constan de una barra de corte
de altura regulable y anchura variable (1-3
m), una cinta transportadora de producto
y una tolva.
La recolección se
inicia en las variedades precoces a los
40-50 días tras la siembra y a los
60 días después de la siembra
con raíz incluida; oscilando las
producciones óptimas entre 15 y 20
Tn/ha.
En algunas zonas se realiza
un segundo corte unos 10-15 días
más tarde de la primera recolección
mecánica, dando lugar a una segunda
cosecha. Sin embargo, la calidad del producto
que se obtiene en este segundo corte es
muy inferior.
Por lo que respecta a las
espinacas de invierno, éstas se pueden
recolectar entre finales de otoño
y la primavera, y no presentan tantos problemas.
Algunas variedades modernas
se pueden cultivar en ambas estaciones.
Más información en el
Archivo del Foro:
Espinaca
|