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Nombre común o vulgar:
Apio
Nombre científico
o latino: Apium graveolens var.
dulce
Familia: Umbelíferas.
Es una planta muy nutritiva,
y con propiedades diuréticas, carminativas
y depuradoras de la sangre.
Las variedades de apio
hay que diferenciarlas en dos grandes grupos:
variedades verdes, que necesitan se le haga
la práctica de blanqueo (en invernadero)
si se quieren obtener pencas blancas, y
variedades amarillas que no necesitan de
esa práctica.
El apio, tanto las variedades
de color verde como las blancas, aporta
un fantástico toque crujiente y sabroso
a las ensaladas estivales.
Es ideal en ensaladas cruda
o en hervidos y muy rica en minerales.
Excelente para caldos de
verduras y para limpiar la sangre de toxinas.
Transmiten su sabor característico
a los caldos.
Descripción:
Se trata de una hierba
bienal, es decir, que el tallo empieza a
crecer al segundo año de su desarrollo;
puede llegar a alcanzar los cincuenta centímetros
de altura.
Las raíces son muy
ligeras, estrechas y carnosas.
El tallo es hueco en su
interior, apareciendo en su parte más
exterior una serie de estrías que
lo recorren longitudinalmente.
La hoja está dividida
en anchos segmentos.
En el segundo año
emite el tallo floral, con flores blancas
o moradas; el fruto es un aquenio.
Variedades de
apio:
- Verdes (suelen blanquearse
para obtener pencas blancas)
* Verde lleno.
* Pascual.
* Lepage.
* Verde de cortar.
* Florida.
* Utah.
- Amarillas (se blanquean
por sí solas)
* Celebrity.
* Avon Pearl.
* Dorado.
* Sedor.
* Cornell.
- Blancas
* Blanco lleno de América.
- Violetas
* Tours.
* Turmos.
Composición
química del apio:
Agua 95%
Hidratos de carbono 1, 3% (fibra 0, 8%)
Proteínas 1, 3%
Lípidos 0, 2%
Potasio 300 mg/100 g
Sodio 120 mg/100 g
Calcio 55 mg/100 g
Hierro 1 mg/100 g
Fósforo 39 mg/100 g
Vitamina C 7 mg/100 g
Vitamina A 0, 7 mg/100 g
CULTIVO
DEL APIO
Temperaturas:
Es un cultivo de clima
templado, que al aire libre no soporta los
fríos de invierno en el interior
de España: cuando la planta está
en el periodo de desarrollo, si ocurre una
disminución fuerte de temperatura
durante algunos días, puede dar lugar
a que la planta florezca antes de tiempo;
este problema se ve disminuido cuando el
suelo está acolchado con lámina
de plástico.
Se adapta muy bien al invierno.
Siempre y cuando se protejan
de las heladas, las cosechas más
tardías permiten disfrutar del apio
durante todo el año.
Suelo:
El apio no es demasiado
exigente en suelos, siempre que no sean
excesivamente húmedos.
Requiere un buen drenaje.
Suelo profundo, ya que
el sistema radicular alcanza gran longitud
vertical.
Siembra:
Época de siembra:
en primavera las semillas y el trasplante
a comienzos del verano.
En hileras de 30 cm, y
30 cm entre plantas.
Por semillas en bandejas
manteniendo las plantas húmedas.
La semilla tiene una facultad
germinativa media de 5 años; en un
gramo de semilla entran aproximadamente
2.500 unidades.
Los trasplantes a 30 cm
entre cada planta.
Se recomienda en huertos
familiares la siembra de lechugas y rábanos
entre medio ya que éstas se beneficiaran
mucho. Perfecta combinación.
Desde que se planta hasta
que se recolecta tiene una duración
aproximadamente de unos 4 meses.
Riego:
Si se riega abundantemente
al apio se evita que espigue antes de lo
previsto y se consigue que los tallos estén
crujientes, que es lo que nos interesa.
Cuando está en las
primeras fases de su desarrollo, el riego
debe ser abundante y regular, ya que la
plántula debe tener un crecimiento
continuo.
Este cultivo es exigente
en humedad del suelo, pero sin que llegue
a ser exagerada; los riegos deben permitir
que el suelo esté en un estado perfecto
de humedad de tempero.
Riego dos veces por semana
mínimo.
Si el suelo sufre sequedad
da lugar a un embastecimiento de los tejidos
y, por tanto, a una pérdida de calidad.
En todo su ciclo, este
cultivo sufre estrés si hay escasez
de agua en el suelo.
Abonado o fertilización:
Para obtener una buena
producción y de buena calidad, es
conveniente que el suelo esté bien
estercolado.
En el abonado de fondo
pueden aportarse, a título orientativo,
alrededor de 50 g/m2 de abono complejo 8-15-15
y 15 g/m2 de sulfato de potasio.
Cuando el riego es por
gravedad, pueden aplicarse 30 g/m2 de nitrato
amónico en cobertera en 2 o 3 veces,
con la última aportación un
mes antes de la recolección.
Si los resultados del análisis
de suelo muestran bajos niveles de boro
y/o magnesio, éstos pueden aplicarse
a razón de 2 g/m2 de producto a base
de boro y 10-15 g/m2 de sulfato de magnesio.
Además es conveniente aportar unos
5 g/m2 de azufre, debido a su elevada sensibilidad
a la carencia de este elemento.
El abono foliar aplicado
una vez por semana suele dar buenos resultados,
para los aportes de boro y magnesio y de
calcio en caso de suelos pobres en este
elemento.
Es exigente en boro, por
lo que este elemento no debe faltar en el
suelo.
En el caso de los invernaderos,
el apio normalmente constituye un cultivo
de relleno en la época invernal,
por lo que no debe aportarse estiércol
si ya se estercoló el cultivo anterior,
aunque si el siguiente cultivo lo precisa,
pueden aplicarse 3 kg/m2.
Si no se aplica estiércol,
es necesario aumentar el abonado nitrogenado
y potásico, especialmente cuando
los suelos sean ligeros.
Malas hierbas:
El apio no admite competencia
con las malas hierbas al principio de la
vegetación, ya que su crecimiento
es lento; es necesario mantener limpio el
suelo con labores de escarda.
Otras labores:
Deshierbe, escarda y recalzo
para el blanqueado.
Binas y aporcados.
Cuando se inicia el crecimiento
vegetativo no conviene que el "corazón"
de la planta se recubra con tierra, ya que
se puede producir una parada vegetativa
del crecimiento.
Por esta razón,
cuando se den al cultivo las labores de
bina que sean necesarias, se evitará
que caiga tierra en el centro de la planta;
también en este estado de crecimiento
no se harán labores de recalzar las
plantas.
Cuando el cultivo esté
en pleno desarrollo, es conveniente aporcar
las plantas; con esta operación se
aumenta la longitud de las pencas.
Plagas y enfermedades
del apio:
- Mosca del apio.
- Pulgones.
- Gusanos grises.
- Rosquilla negra.
- Araña roja.
- Nematodos.
- Septoriosis (roya del apio).
- Cercosporiosis.
- Virosis.
Más información en el
Archivo del Foro:
Apio -
Apios
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