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- Nombre científico
o latino: Zanthoxylum piperitum
- Nombre común o
vulgar: Pimentero japonés, Pimienta
de Sichuán, Sansho
- Familia:
- Rutaceae (Rutáceas).
- Origen:
- China, provincia de Szechwan.
- El Pimentero japonés
es poco conocido en Occidente para los aficionados
al bonsái.
- Arbusto caducifolio de
pequeño tamaño y muy aromático.
- Tronco con la corteza
rugosa de color claro y espinas en las ramas,
generalmente en la base del nacimiento de
las hojas.
- Hojas pinnadas, con número
impar de folíolos ovalados y opuestos
(7 a 11), alternas, de color verde oscuro,
intenso y brillante, muy parecidas a las
del fresno. En otoño se vuelven amarillas.
- Flores de color amarillo
verdoso, muy pequeñas y aromáticas,
con olor a fruta, situadas en las zonas
axilares de las ramas nuevas que aparecen
en primavera.
- Frutos pequeños,
redondos y de color rosado o rojizo, comestibles
y de sabor picante, con olor a cítricos.
- Luz:
- Exterior a pleno sol
durante todo el año, pero evitando
las exposiciones prolongadas durante la
época más calurosa.
- Después del trasplante
deberá situarse en un lugar muy bien
iluminado pero sin sol directo para que
pueda mantener las raíces con la
tierra fresca.
- Puede aguantar la sombra
parcial.
- La situación a
pleno sol reduce el tamaño de sus
hojas en combinación de la técnica
del defoliado y el control de los nutrientes
a través del abono.
- Temperaturas:
- Resiste el frío,
pero en invierno es aconsejable protegerle
del frío intenso, especialmente de
las heladas fuertes y del viento frío.
A un invernadero frío y volver al
exterior lo antes posible cuando las condiciones
lo permitan.
- Substrato:
- Una buena mezcla de substrato
para el pimentero podría ser un 35%
de arena de grano grueso o material equivalente
(tierra volcánica, etc.) y 65% de
mantillo.
- Riego:
- Los riegos deben ser
a fondo hasta que salga agua por los agujeros
de drenaje y cada vez que la superficie
de la tierra comience a secarse, evitando
el encharcamiento permanente de la tierra.
- No regar un árbol
cultivado en el exterior después
de una helada o cuando haya riesgo de heladas.
- Abonado:
- Abonar con frecuencia
con un abono orgánico de calidad,
especialmente durante la época de
crecimiento, es decir, desde la primavera
hasta el otoño.
- No abonar un árbol
trasplantado, hay que esperar a que brote.
- Poda:
- La época más
adecuada es entre la primavera y el final
del verano, siendo lo recomendable dejar
crecer las ramas nuevas del año durante
todo el periodo vegetativo y acortarlas
hasta 2 o 3 hojas durante el final del verano,
así conseguiremos que las ramas y
hojas maduren lo suficiente como para producir
nuevas yemas.
- Como las hojas son alternas,
debemos tener en cuenta la dirección
que tenga la yema que nace de la primera
hoja de la rama tras la poda, de tal forma
que siempre podaremos por encima de una
hoja que tenga una yema hacia el exterior
de la copa.
- Eliminar todos los brotes
de la base del tronco, ramas que se cruzan
y las ramas muy verticales o hacia el interior.
- Hay que podar las raíces
durante el trasplante pero no cortar demasiadas
raíces finas para permitir que pueda
recuperarlas durante el invierno.
- Entre la poda de ramas
y el trasplante (o viceversa) debería
existir un intervalo mínimo de tiempo
para no acumular demasiadas operaciones
agresivas a la vez, por ejemplo, 3 semanas.
- Trasplante:
- Cada 2 ó 3 años,
al comienzo de la primavera, antes del engrosamiento
de las yemas. En los ejemplares jóvenes
puede aumentarse la periodicidad.
- Durante el trasplante
conviene sanear bien cualquier parte de
raíces podridas y podar las ramas
no deseadas para reducir su copa.
- Si la poda de raíces
es muy grande, convendría quitar
hojas en la misma proporción que
las raíces eliminadas.
- Es conveniente proteger
el árbol después del trasplante
durante un par de meses, situándolo
en un lugar muy bien iluminado pero evitando
la exposición directa al sol.
- Alambrado:
- La colocación
de ramas mediante el alambrado puede realizarse
entre la primavera y el otoño.
- Sus ramas son relativamente
flexibles, pero conviene proteger la corteza
del tronco y las ramas.
- Hay que vigilar las marcas
del alambre en la corteza debido a la rapidez
con la que engordan y crecen las ramas.
- Es recomendable no regar
el día anterior al alambrado.
- Alambrar lo justo y sólo
cuando otras técnicas de modelado
no puedan utilizarse o no hayan conseguido
los efectos deseados.
- Multiplicación:
- Por esquejes de raíz
al final del invierno o por semillas durante
el otoño.
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