| -
Nombre científico o latino: Cordyline
indivisa
- Nombre común o
vulgar: Drácena indivisa, Cordiline,
Drácena.
- Familia: Agavaceae.
- Origen: Nueva Zelanda.
- Etimología: el
término genérico científico
deriva del vocablo griego «kordylé»,
clava, maza, que hace referencia a la forma
de las raíces de esta planta.
- Planta arborescente,
arbustiva, perenne, vigorosa y de desarrollo
rápido.
- Tronco erecto, con una
altura de 8-10 m como máximo.
- Hojas de color verde
oscuro y opaco, azulado por la cara inferior,
de 70-150 cm de largo y hasta algo más
de 10 cm de anchura, nerviación mediana
de color rojo y numerosas otras nerviaciones
secundarias contiguas a la principal.
- A la edad de 8-10 años
florece en largas mazorcas blanco crema.
- Tras la floracion, el
tronco se divide en varias ramas, que forman
una ancha copa.
- A menudo se la encuentra
con troncos múltiples: esta forma,
muy apreciada, se debe a un cultivo especial
en vivero.
- Constituye un elemento
decorativo muy importante en jardines del
litoral, por ejemplo, en rocallas de estilo
tropical.
- Cultivada en macetas
en balcones y terrazas y como planta de
interior.
- Sol y semisombra.
- Luz: durante los meses
de verano agradece estar protegida de los
rayos directos del sol.
- Prefiere tierra ligeramente
ácida.
- Riego en verano, no demasiado
abundante. El resto del año, cada
dos semanas, con fertilizante líquido
si está en maceta.
- No regar mojando las
hojas porque se pudre la planta.
- No necesita poda.
- Vigilar las cochinillas
algodonosas.
- Multiplicación:
- Es fácil renovar
las plantas ya envejecidas o excesivamente
desarrolladas. Se corta la parte extrema
del tallo y se usa como estaca. Al plantarla,
se atan las hojas alrededor del tallo. Tarda
de dos a tres meses en arraigar. Durante
ese tiempo hay que mantener la tierra ligeramente
húmeda y la temperatura media, de
16 a 20º C.
- También admite
el acodo aéreo.
|